El Banco de la República abrió en la ciudad de Medellin, el 6 de junio de 1977, las puertas del entonces llamado Museo Filatélico, con el fin de conservar, estudiar y difundir la importante colección filatélica que había recibido en comodato de la Administración Postal Nacional.
En virtud de disposiciones legales, a partir de 1991 esta dependencia cultural cambió su nombre por el de colección filatélica.